Si has probado golosinas tan clásicas como los Fresones, las Moras de Zarza, los Besos de fresa, las Tajadas de Sandía, o los Ladrillos de regaliz, seguro que ya conoces el auténtico sabor de Vidal Golosinas. Maestros confiteros desde 1963, somos los orgullosos creadores de las chuches que te han acompañado toda la vida a lo largo de varias generaciones.
Uno de nuestros productos más antiguos son los Melones de chicle; una golosina masticable con forma de melón verde, extra crujiente al primer mordisco, pero que después de vuelve muy blandita al masticar. Lo mejor sin duda es su sabor, con un aroma a melón que se mantiene en la boca durante varios minutos. A nosotros nos encanta, y sabemos que también es uno de los favoritos de los consumidores.
Los melones de chicle son el producto estrella que no puede faltar en ninguna fiesta de cumpleaños, en el Candy Bar de una boda, o para regalar a los invitados en un Baby Shower, bautizo o comunión, como parte de las típicas bolsitas de chuches. También son perfectos para una mesa dulce futbolera junto a otras chuches verdes, por su forma redondeada y su color.
Aunque los Melones son los más conocidos, en el catálogo de chuches encontrarás otros muchos chicles que te encantarán. Para los más pequeños de la casa, las Tizas de colores, los Pintalabios, los Bolitren y las Bolas de chicle son súper atractivas. Los más mayores disfrutarán con los sabores más arriesgados de nuestro chicles rellenos, como las Strawbs, los Alien Eggs o las Blood Balls, con sorpresas variadas en su interior.
Si estás buscando chuches sin gluten, los chicles son una gran alternativa. La gran mayoría de nuestros chicles masticables tampoco contienen grasa, y son aptos para todas las edades.
Combínalos con otras golosinas, nubes de chuche, regalices, caramelos y otros muchos bocaditos dulces, para todo tipo de celebraciones y eventos, o para regalar a quien tú quieras.